domingo, 27 de mayo de 2012

Feliz cumpleaños desde aquí abajo

Hoy... Hoy como cada año, es tu día, el día de las dos. Sé que acudirás a nuestra cita y sé que tú serás hoy la estrella que brilla más desde donde se pierde el mar hasta donde comienza el cielo. Sé que serás tú porque jamás faltarías a nuestro encuentro. Siempre has destacado por tu grandeza, por el amor que me desprendes aún no encontrarte físicamente conmigo. Hablo de ti. Únicamente de ti. De la que comparto y compartiré mil y un defectos y alguna que otra virtud.

Tal día como hoy, hace unos años, estábamos en algún restaurante perdido en la nada. Celebrábamos mi comunión y tu aniversario. ¿Lo recuerdas? Yo, apenas tenía 11 años, y tu vestías ese vestido violeta que tanto me gustaba. Sé que te lo compraste pensando en mí. Recuerdo días atrás, cuando fui a comprarte con la mama una cesta con las flores más bonitas que hubieras visto jamás, aquellas que tú me enseñaste a cuidar y que a día de hoy componen nuestro jardín de la torre. Lo tengo lleno, a rebosar. Ya no sé donde meter un geranio o un rosal más. Ojalá pudieras verlo. Sé que te sentirías orgullosa de estar ahí y de mí y te daría fuerzas en aquellos días en los que te cegaba tu agonía.

¿Sabes? Las cosas han cambiado mucho desde que te fuiste. Tengo novio. ¿te lo puedes creer? Al final parece que tenías razón. Estuve buscando mi flor alrededor del mundo, y la flor más bonita estaba en mi jardín... Se llama Alex. Ojalá lo conocieras y él te hubiera conocido a ti. Las cosas hubieran sido muy distintas. Te hubieras llevado bien con su padre. Cocina muy bien (pero no tanto como tú).

También han pasado otras cosas.. Llevo un tiempo sola. El papa y la mama se han ido a vivir provisionalmente a la torre. Al principio era difícil. No sabía como cocinar y me alimentaba mal, hasta que un día pensé en que a ti no te gustaría eso y empecé a mirar recetas. Ahora me voy apañando como puedo. Siempre pienso que ojalá te hubiera prestado más atención cuando cocinabas. He intentado hacer tus famosas rosquillas y tus croquetas. Manel dice que las rosquillas se parecen mucho a las que tú hacías y en cuanto a las croquetas.. sigo haciéndoles yo la forma, rebozándolas con huevo, harina y pan rallado y, por supuesto, sigo comiéndome la masa por cada dos croquetas que hago. ¿Te acuerdas cuando venía del colegio y tú me esperabas para hacerlas? ¿Que poníamos yogurt en unos moldes de helados en el congelador mientras hacíamos la masa y cuando la dejábamos reposar en la nevera ya estaba listos y nos lo comíamos sentadas en el sofá, junto a la ventana? Como echo de menos esos momentos.

Pero, tampoco han cambiado algunas... La gente sigue cumpliendo las normas por que sienten miedo y el país se está yendo abajo... Pero, mantengo la esperanza, como tú decías :"por mucho que enmierdes la cocina, luego siempre acaba recogida".

Hoy, después de unos cuantos años sin ti... Te pido perdón. Por no comprenderte lo suficiente. Por culparte de nuestra situación, cuando tu sólo eras una víctima de la vida. Deseo de todo corazón que estés donde estés puedas verme. Que me acompañes en cada paso que de y no me abandones nunca. Porque quiero que tengas en cuenta que, cada día que pasa, es uno menos para volvernos a ver.

 Feliz cumpleaños.

 Te quiere, tu nieta.

miércoles, 13 de julio de 2011

Cuando todavía hay luz



Todavía recuerdo aquellas noches de verano. Ése dulce olor a jazmín y a mi abuela cepillándome el pelo. Recuerdo la de veces que miré a la luna y le aseguré que mi abuelo, se encontraba cerca de allí, por eso ésta brillaba tanto.

Recuerdo mirar las estrellas, identificar la osa mayor, el carro y alguna que otra constelación. A medida que pasó el tiempo, continué mirando al cielo. Empecé a dudar de si mis teorías sobre mi abuelo eran ciertas, puesto que no conocía persona que pudiera brillar más que mi abuela y la luna seguía ahí, inerte. Sin brillar más, ni menos. Ya nadie me cepillaba el pelo, pero ante mí se mostraban inquietudes que no había tenido jamás.

Tras de mí, ante una de las entradas que logran elaborar nuestra casa de los veranos, se encontraban mis padres. La luz que desprendía la televisión disfrazaba sus facciones y las acentúaban ante la luz tenue de la sala de estar. Los observaba con orgullo. Ya veis, dos seres pobres en riquezas materiales, pero ricos en valores. Y los miraba con anhelo, con deseo de tener algo parecido a lo que tenían ellos. Entonces, recuerdo observarlos con admiración y volver la cabeza hacia el cielo. Un cielo en el que mil de personas depositan día tras día un deseo, una petición, una esperanza, una ilusión. Un cielo, en el que probablemente, alguien, estuvo mirándolo al mismo tiempo que yo.

miércoles, 15 de junio de 2011

Tras la línea que lo separa todo

Estate atento a esos momentos. Sí, a esos que pueden significar una historia, una realidad, un TODO en nosotros mismos. Piensa en lo difícil que lo tienen algunos para llegar ahí y lo fácil que lo tienes tú. Sí, a tan solo un paso. Sin embargo, vas y lo complicas... Sacas peros, sacas defectos, sacas errores...; que de ser dirigidos a otra persona, ni siquiera existirían. Y, ¿por qué?
¿Quizá él no sea el adecuado?

jueves, 5 de mayo de 2011

Ten un poco de fe para mí

En la carencia de los que aman sin ser correspondidos, se pueden empezar a resumir en momentos en los que tuvieron que luchar por algo que no les pertenecía. Algunos de esos momentos, probablemente trágicos y difíciles de palpar. Objetivos caídos, luto por lo que llegamos a sentir, por lo que llegamos a perder.


A todos ellos son a los que denominamos indesehables. Momentos indeseables; rehuímos de ellos.


Y luego volvemos a la busca y captura de aquellos momentos, sí, aquellos en los que ejercemos de protagonistas y en la q ue para otros soy solo un número más. Momentos compenetrantes, compartidos, vividos, caracterizados, etiquetados, repudiados e incluso olvidados. Pero ante todo.. Momentos.

jueves, 28 de abril de 2011

Múltiplos comunes

A nadie le gusta sentirse rechazado, tampoco sufrir el abuso de un engaño o el desplome de una relación. Yo, por desgracia, he vivido las tres.

He sentido rechazo por algo que no he escogido, me han engañado con algo que, fielmente y durante meses, he estado creyendo; pero, debo admitirmo... mi mayor dolor ha sido ver como la llamada de una amistad se apagaba.


Los problemas ajenos fueron armaduras que hicieron de mí un ser mucho más pesado y robusto.

Acabé olvidando quién fui, quién era y, como no, quién podría llegar a ser. Mas solo era capaz de ver lo que algunos habían hecho de mí.


Pero hoy, propino duros golpes a las falsas etiquetas, a detalles sin corazón, a los cajones que guardan guiones de un pasado, el mío. Hoy decido ganarle la partida a lo que llamamos vida, ese transcurso pasajero y consecuente de acciones; pero sobre todo, despido a mis pesares, a mi negro, a mi pozo. Porque.. Sabéis? a nadie le gusta sentirse rechazado, tampoco sufrir un engaño o el desplome de una relación. A nadie.

martes, 26 de abril de 2011

El paraíso de Luna




Metida en su paraíso. Sin que nada ni nadie la moleste. Pero no conoce más. No conoce el mar, tampoco el río. No conoce aquello que está tras lo que la protege. Quizá sea el momento de dejarla escoger, quizá Luna necesite empezar a...vivir.

domingo, 24 de abril de 2011

Subiendo hacia las nubes



Cada vez que damos saltos, cada vez que notamos esa presión en el suelo, como si de cemento incrustado en nuestras sueles se tratara. Como si alguien estirara de nosotros haciendo acopio de la más absoluta gravedad... es entonces cuando debemos saltar, saltar tan alto de modo que nada ni nadie nos pueda retener. Saltar hacia el vacío, sin miedo a qué nos encontraremos. Saltar hacia lo que para nosotros, puede llegar a ser el principio de un nuevo camino, una nueva historia.