miércoles, 13 de julio de 2011

Cuando todavía hay luz



Todavía recuerdo aquellas noches de verano. Ése dulce olor a jazmín y a mi abuela cepillándome el pelo. Recuerdo la de veces que miré a la luna y le aseguré que mi abuelo, se encontraba cerca de allí, por eso ésta brillaba tanto.

Recuerdo mirar las estrellas, identificar la osa mayor, el carro y alguna que otra constelación. A medida que pasó el tiempo, continué mirando al cielo. Empecé a dudar de si mis teorías sobre mi abuelo eran ciertas, puesto que no conocía persona que pudiera brillar más que mi abuela y la luna seguía ahí, inerte. Sin brillar más, ni menos. Ya nadie me cepillaba el pelo, pero ante mí se mostraban inquietudes que no había tenido jamás.

Tras de mí, ante una de las entradas que logran elaborar nuestra casa de los veranos, se encontraban mis padres. La luz que desprendía la televisión disfrazaba sus facciones y las acentúaban ante la luz tenue de la sala de estar. Los observaba con orgullo. Ya veis, dos seres pobres en riquezas materiales, pero ricos en valores. Y los miraba con anhelo, con deseo de tener algo parecido a lo que tenían ellos. Entonces, recuerdo observarlos con admiración y volver la cabeza hacia el cielo. Un cielo en el que mil de personas depositan día tras día un deseo, una petición, una esperanza, una ilusión. Un cielo, en el que probablemente, alguien, estuvo mirándolo al mismo tiempo que yo.

miércoles, 15 de junio de 2011

Tras la línea que lo separa todo

Estate atento a esos momentos. Sí, a esos que pueden significar una historia, una realidad, un TODO en nosotros mismos. Piensa en lo difícil que lo tienen algunos para llegar ahí y lo fácil que lo tienes tú. Sí, a tan solo un paso. Sin embargo, vas y lo complicas... Sacas peros, sacas defectos, sacas errores...; que de ser dirigidos a otra persona, ni siquiera existirían. Y, ¿por qué?
¿Quizá él no sea el adecuado?

jueves, 5 de mayo de 2011

Ten un poco de fe para mí

En la carencia de los que aman sin ser correspondidos, se pueden empezar a resumir en momentos en los que tuvieron que luchar por algo que no les pertenecía. Algunos de esos momentos, probablemente trágicos y difíciles de palpar. Objetivos caídos, luto por lo que llegamos a sentir, por lo que llegamos a perder.


A todos ellos son a los que denominamos indesehables. Momentos indeseables; rehuímos de ellos.


Y luego volvemos a la busca y captura de aquellos momentos, sí, aquellos en los que ejercemos de protagonistas y en la q ue para otros soy solo un número más. Momentos compenetrantes, compartidos, vividos, caracterizados, etiquetados, repudiados e incluso olvidados. Pero ante todo.. Momentos.

jueves, 28 de abril de 2011

Múltiplos comunes

A nadie le gusta sentirse rechazado, tampoco sufrir el abuso de un engaño o el desplome de una relación. Yo, por desgracia, he vivido las tres.

He sentido rechazo por algo que no he escogido, me han engañado con algo que, fielmente y durante meses, he estado creyendo; pero, debo admitirmo... mi mayor dolor ha sido ver como la llamada de una amistad se apagaba.


Los problemas ajenos fueron armaduras que hicieron de mí un ser mucho más pesado y robusto.

Acabé olvidando quién fui, quién era y, como no, quién podría llegar a ser. Mas solo era capaz de ver lo que algunos habían hecho de mí.


Pero hoy, propino duros golpes a las falsas etiquetas, a detalles sin corazón, a los cajones que guardan guiones de un pasado, el mío. Hoy decido ganarle la partida a lo que llamamos vida, ese transcurso pasajero y consecuente de acciones; pero sobre todo, despido a mis pesares, a mi negro, a mi pozo. Porque.. Sabéis? a nadie le gusta sentirse rechazado, tampoco sufrir un engaño o el desplome de una relación. A nadie.

martes, 26 de abril de 2011

El paraíso de Luna




Metida en su paraíso. Sin que nada ni nadie la moleste. Pero no conoce más. No conoce el mar, tampoco el río. No conoce aquello que está tras lo que la protege. Quizá sea el momento de dejarla escoger, quizá Luna necesite empezar a...vivir.

domingo, 24 de abril de 2011

Subiendo hacia las nubes



Cada vez que damos saltos, cada vez que notamos esa presión en el suelo, como si de cemento incrustado en nuestras sueles se tratara. Como si alguien estirara de nosotros haciendo acopio de la más absoluta gravedad... es entonces cuando debemos saltar, saltar tan alto de modo que nada ni nadie nos pueda retener. Saltar hacia el vacío, sin miedo a qué nos encontraremos. Saltar hacia lo que para nosotros, puede llegar a ser el principio de un nuevo camino, una nueva historia.

sábado, 23 de abril de 2011

Sant George's Day

Tal como hoy, como cada año. Fieles. Fieles los que siguen, los que persiguen, los que buscan un título. Los que lo buscan - al libro-.

Los que caminan, los que acompañan, los que no entienden, los que se suman. Los que padecen y los que desaparecen. Los que los disfrutan, los que lo aborrecen.

Los que prefieren la rosa al libro y los que prefieren ver con vida a la rosa. Los amantes de la lectura... como yo.


Feliz Sant Jordi